¿Acude al baño con mucho deseo de orinar?

si es así lea detenidamente este texto que le puede ayudar.

Puede usted que haya oído hablar de “la vejiga hiperactiva”.  Esta entidad es un síndrome, es decir un conjunto de síntomas que se presentan juntos y determinan un cuadro patológico o enfermedad. Se caracteriza por la presencia de urgencia miccional  (deseo imperioso de orinar con dificultad para demorar la micción) y suele acompañarse de un aumento de la frecuencia con la que se acude al cuarto de baño para orinar, incluso provocando que la/el paciente se despierte por la noche por el propio deseo (fenómeno conocido como nicturia o nocturia). En ocasiones las personas afectadas pueden presentar pérdida involuntaria de la orina (incontinencia).

Este conjunto de síntomas no son exclusivos de este síndrome ya que pueden aparecer en otras patologías del tracto urinario, como por ejemplo la infección de orina, las piedras en la vía urinaria, inflamación de la vejiga (conocidas como cistopatias inflamatorias),  el aumento de la resistencia de la salida de la orina por la próstata en el varón o por descenso de los órganos de la pelvis (prolapso) en la mujer, entre otros. Por este motivo, para decir que una persona padece síndrome de vejiga hiperactiva es preciso descartar la presencia de estas otras enfermedades mediante una historia clínica, exploración física y pruebas básicas complementarias (analítica de orina).

Las personas que padecen vejiga hiperactiva pueden ver mermada su calidad de vida y limitada su vida social y laboral. Aunque este síndrome es más frecuente en personas mayores, no forma parte del proceso normal del envejecimiento. Por todas estas razones, si usted o alguien de su entorno presenta alguno de estos síntomas, debe consultar a su médico de referencia.

El tratamiento inicial de la vejiga hiperactiva incide sobre los hábitos y conductas de vida con el fin de reducir la intensidad de los síntomas y suele ir acompañado de técnicas de contención de la vejiga mediante el entrenamiento de las estructuras del suelo pélvico. En los casos en los que estas medidas no son suficientes existen fármacos dirigidos al control de los síntomas. Para los casos que no se solucionan con estos tratamientos, considerados refractarios, existen técnicas específicas.

En otras entradas hablaremos de las causas de la vejiga hiperactiva, los factores de riesgo y profundizaremos en las distintas opciones de tratamiento.

Jesús Martínez Ruiz

Urólogo