Los pacientes afectados de vejiga hiperactiva disponen de diversos fármacos para aliviar los síntomas que padecen. El objetivo de los distintos grupos de medicamentos es aumentar la capacidad funcional de vejiga, disminuir la contractilidad del músculo detrusor y mantener cerrada la uretra durante el proceso de llenado.

Debido a que existe un amplio abanico de medicamentos para los pacientes con una vejiga hiperactiva y que no todos son aptos para todos los pacientes, la prescripción de cualquier fármaco debe ser siempre realizada por un profesional de la salud, tras la valoración oportuna, habiendo evaluado las contraindicaciones e informado de los efectos secundarios que pudieran aparecer.

No se recomienda, bajo ningún concepto, el inicio de tratamiento farmacológico en aquellas personas que presentan síntomas del tracto urinario inferior sin la adecuada supervisión por parte de un profesional sanitario cualificado. Del mismo modo, la adquisición de los fármacos debe realizarse únicamente en los establecimientos autorizados que garanticen las calidad y trazabilidad del producto.

Dentro del arsenal terapéutico farmacológico disponemos:

  1. ANTAGONISTAS DE LOS RECEPTORES MUSCARÍNICOS
    1. AGONISTAS BETA-3 ADRENÉRGICOS
    1. ANTIDEPRESIVOS TRICÍCLICOS (ADT)
    1. FÁRMACOS DE ACCIÓN DIRECTA SOBRE EL MÚSCULO LISO
    1. ESTRÓGENOS           
    1. ANÁLOGOS DE VASOPRESINA: DESMOPRESINA

Los principales antagonistas de receptores muscarínicos (AM) disponibles para tratar la VH son: Oxibutinina oral, Cloruro de Trospio, Tolterodina, Solifenacina, Darifenacina, Fesoterodina, Oxibutinina transdérmica y Propiverina. Aunque resultan eficaces en el 60% de los casos, los AM pueden producir efectos secundarios como visión borrosa, sequedad de boca y estreñimiento, lo que hace que más de la mitad de los pacientes abandonen el tratamiento antes de los 3 meses debido a falta de eficacia, efectos adversos y costes.

Las formulaciones liberación inmediata (rápida acción, con un pico de concentración del fármaco y una disminución de la misma pasadas unas horas) tienden a producir más efectos secundarios en comparación con las formulaciones de liberación prolongada (mantienen dosis más estables en el organismo durante 24h).

El perfil de cada fármaco anticolinérgico y su dosis es diferente, lo que obliga a tenerlo en cuenta a la hora de su prescripción. Los efectos secundarios pueden afectar al 54% de los pacientes, sobre todo sequedad de boca y estreñimiento, aunque también se han descrito visión borrosa, cefalea, fatiga, náuseas y excepcionalmente alteraciones del ritmo cardíaco. Además, los antimuscarínicos están contraindicados en pacientes con glaucoma de ángulo cerrado y deben emplearse con precaución en casos de estreñimiento pertinaz, síndrome Sjögren y ancianos débiles ya que el paso a sistema nervioso central puede producir deterioro del nivel de consciencia.

A pesar de que estos fármacos actúan durante el llenado de la vejiga, una dosis excesiva podría producir retención aguda de orina (RAO), no obstante, el rango de dosis utilizado para la VH ofrece un perfil de seguridad con una baja tasa de retención de orina.

Mirabegrón es un agonista (“activa”) de los receptores adrenérgicos β3 presentes en el músculo detrusor de la vejiga,. La activación de estos receptores mejora la capacidad de distensión (“estiramiento”) de este músculo con lo que mejora el almacenamiento de orina. El efecto secundario más común es la hipertensión arterial.

Algunos fármacos utilizados para las alteraciones del estado del ánimo (depresión) tienen eficacia en la incontinencia urinaria y en la vejiga hiperactiva. La imipramina es uno de los más utilizados pero posee efectos secundarios, sobre todo a nivel cardiovascular, que hay que vigilar y tener en cuenta.

Dentro de los fármacos que actúan sobre el músculo liso destaca el flavoxato que además posee cierta acción anestésica local.

Pacientes que presentan atrofia vaginal debido a la menopausia y edad avanzada, pueden ver disminuidos sus síntomas con el uso de estrógenos a nivel local.

La desmopresina es un fármaco que reduce la sensación y la frecuencia para orinar (sobre todo por la noche) al disminuir la cantidad de orina producida. Debido a que puede producir náuseas, cefalea, vómitos, anorexia e incluso pérdida de conciencia; su administración debe ser controlada estrechamente por un especialista.

Jesús Martínez Ruiz

Urólogo