La endometriosis es la existencia de tejido endometrial funcional fuera de la cavidad del útero, que es dónde normalmente se localiza. Tiene un pico de incidencia en torno a los 30-45 años.

Uno de sus síntomas más habituales son las menstruaciones dolorosas, sobre todo si las molestias han debutado años después del inicio de los ciclos y son progresivas. Aunque el dolor es su manifestación más típica, puede cursar con otros síntomas que varían en función de la región afectada, como sangrado rectal coincidente con la menstruación, dolor con las relaciones sexuales, al defecar, etc.

Otras veces, se objetiva en pacientes que no tienen síntomas o en el transcurso de una exploración ecográfica ginecológica, en la que el ecografista puede objetivar sus lesión típica: el endometrioma,  frecuentemente en el ovario, aunque pueden tener distintas localizaciones.

No menos importante es el hecho de que puede alterar la fertilidad por mecanismos que todavía nos son desconocidos y que no dependen sólo de la afectación regional del ovario.

La importancia de esta enfermedad es que puede producir una sintomatología que condiciona de manera importante la calidad de vida, que puede disminuir la fertilidad o comprometer el funcionamiento de órganos adyacentes, en función de su extensión. Si a ello le añadimos la variabilidad en la intensidad de los síntomas, lo inespecífico de los mismos o su infravaloración por las pacientes, tardamos una media de 7 a 10 años en establecer su diagnóstico, cuando ya puede estar muy evolucionada.

Para el diagnóstico es importante realizar una combinación de historia clínica, exploración ginecológica y pruebas complementarias, como son la ecografía ginecológica, que permite valorar la anatomía de la zona en busca de las lesiones típicas comentadas. El médico especialista puede solicitar otras pruebas si lo cree conveniente, como el marcador Ca 125 (que suele estar elevado en esta entidad) o estudios digestivos o urológicos encaminados a estudiar mejor otros aspectos y proponer un tratamiento lo más personalizado posible, adecuándolo a la afectación que presenta la mujer y a la existencia o no de deseos genésicos.

María Antonia López Rubio.

Ginecología.