TENGO DOLOR EN LA REGIÓN PROSTÁTICA Y NO SÉ QUÉ PUEDO HACER

Con el término prostatitis se engloban  diferentes patológicas inflamatorias o infecciosas de la glándula prostática. La próstata pertenece al aparato reproductor masculino, está situada debajo de la vejiga y está atravesada por la uretra.

La prostatitis aguda es una infección aguda de la próstata fácilmente diagnosticable por su clínica, sin embargo la prostatitis crónica presenta una sintomatología variada y muy inespecífica.

Es muy frecuente oir términos como prostatitis crónica bacteriana, prostatitis crónica abacteriana, prostatodinia (“próstata dolorosa”), todos ellos englobados en el término prostatitis crónica.

Recientemente la Asociación Europea de Urología ha descrito el Síndrome de Próstata Dolorosa dentro de los Síndromes de Dolor Pélvico Crónico para definir ese dolor persistente y recurrente en el área prostática.

No se sabe con exactitud el número de hombres que padecen o han padecido esta entidad, pero sí está descrito que entre el 1 y el 14% de los varones tienen síntomas prostáticos, y también se sabe que el riesgo de prostatitis aumenta con la edad.

El dolor es su principal síntoma y porqué se produce, todavía no está claro, probablemente y como muchas veces ocurre, las causas serán múltiples.

La historia de dolor percibido en la región de la próstata y de más de 6 meses de evolución habiendo descartado otros problemas a nivel de tracto urinario y otras causas que puedan producir dolor pélvico es la clave en el diagnóstico. Una historia detallada de cómo es ese dolor, características, intensidad, cambios, hacia donde se irradia, que otras zonas duelen (uretra, recto, testículos, zona perineal, abdomen…) es fundamental para ayudar al médico a realizar un adecuado diagnóstico. En muchas ocasiones ese dolor prostático se asocia a “dolor muscular”, de hecho ese dolor muscular y la presencia de “puntos gatillos” musculares pueden estar implicados en la causa del dolor. Igualmente ciertas posturas corporales pueden afectar a la musculatura de diferente manera y como consecuencia pueden empeorar o mejorar el dolor.  Igualmente los factores estresantes pueden estar implicados tanto en el inicio como en el mantenimiento de un dolor.

Como vemos, el diagnóstico del Síndrome de Dolor Prostático no es fácil, y a veces puede llevar meses e incluso años realizarlo, y si el diagnóstico es difícil, el manejo terapéutico tampoco lo es, de manera que  requiere ser evaluado y tratado de manera multidisciplinar, de hecho así lo recomienda la Asociación Europea de Urología

Si sospechas que puedes padecer Síndrome de Próstata Dolorosa acude al Urólogo y ponte en manos de especialistas. Una parte del tratamiento pueden llevarse a cabo desde Rehabilitación de suelo pélvico, quienes completarán tu evaluación y te propondrán diferentes formas de tratamiento. Volveremos más adelante a hablar de las diferentes opciones de tratamiento disponibles en la actualidad.

María García Bascones.

Medicina Física y Rehabilitación.

EAU Guidelines on Chronic Pelvic Pain 2018. ISBN 978-94-92671-01-