Lo prometido es deuda y como ya os dije en el post “La pared abdominal, el eterno enemigo a abatir” os hablaré con algo más de detalle de las funciones de la pared abdominal.

Os recuerdo las principales funciones de la pared abdominal:

  1. La función esquelética
  2. La visceral o de contención de vísceras intra-abdominales
  3. La función respiratoria
  4. La implicación en la micción
  5. La implicación en la defecación
  6. La implicación en el parto
  7. El rol postural 
  8. La estabilización lumbopélvica

Los músculos abdominales se insertan en esternón, costillas, vértebras y pelvis, por lo tanto, son capaces de movilizar dichos huesos entre ellos. Se trata de su función esquelética. Sin embargo, los abdominales también forman parte del envoltorio de las vísceras del abdomen, la cavidad abdominal. Al contraerse o deformarse, pueden movilizar o fijar la masa visceral, por lo tanto, se trata de su función visceral. Así pues, una de las funciones del abdomen sería a modo de envoltorio o continente. El abdomen alberga elementos importantes del aparato digestivo y parte del aparato urinario, la mayor parte del hígado, la vesícula biliar, el bazo y parte del colon están debajo de las cúpulas diafragmáticas que se extienden en la parte superior por encima del borde costal de la pared torácica quedando protegidas estas vísceras por la pared torácica.

Otra de las funciones importantes de la pared abdominal es colaborar en la respiración de la siguiente manera, se relaja durante la inspiración para adaptarse a la expansión de la cavidad torácica y al desplazamiento inferior a las vísceras abdominales durante la contracción del diafragma. En la espiración, el abdomen se contrae para ayudar a elevar las cúpulas diafragmáticas, disminuyendo de esta manera el volumen torácico.

Esta parte es muy importante, ya que una respiración inversa puede ser perjudicial, es lo que denominamos respiración paradójica. Una manera de simplificarlo es imaginarnos que nuestro abdomen es un globo que cuando llenamos de aire nuestros pulmones tiende a hincharse levemente y cuando expulsamos el aire tiende a vaciarse y por lo tanto el abdomen se debe meter hacia adentro ligeramente.

La contracción de los músculos de la pared abdominal puede aumentar intensamente la presión intra-abdominal cuando el diafragma se encuentra en una posición fija. El aire queda retenido en los pulmones al cerrarse la glotis. El aumento en la presión intra-abdominal es necesaria para la función evacuatoria, ya que ayuda a vaciar el contenido de la vejiga y el recto, y en el parto. Cuando se produce cualquiera de estas funciones, por lo tanto, el abdomen se debe meter en lugar de abombar.

En resumen, en la inspiración la contracción del diafragma se centra, baja y empuja el volumen abdominal (vísceras hacia abajo y hacia delante). A diferencia de lo que ocurre en la espiración donde la contracción de los abdominales empuja el volumen del abdomen hacia atrás y hacia arriba.

Por otro lado, los abdominales generan directamente determinados movimientos de la pelvis, como son la retroversión, inclinaciones laterales y rotaciones de la pelvis.

Los músculos dorsales de la columna son los antagonistas de los abdominales, ya que ejercen una acción inversa a éstos. La musculatura abdominal y dorsal deben guardar un equilibrio preciso. Esta precisión permite integrar a los abdominales en el importante rol postural del tronco, así como su intervención en la estabilización de la pelvis tanto en la postura como en los movimientos de los miembros inferiores. De este modo, los abdominales y la musculatura dorso-lumbar interviene de forma simultánea.

Si quereis más información no os perdáis nuestro próximo post “El rol postural del abdomen”.

Soraya Hijazi Vega

Medicina Física y Rehabilitación

Bibliografia

  1. Talasz H, Kofler M, Kalchschmid E, Pretterklieber M, Lechleitner M. Breathing with the pelvic floor? Correlation of pelvic floor muscle function and expiratory flows in healthy young nulliparous women. Int Urogynecol J 2010;21(4):475-81.
  2. Sapsford RR, Hodges PW. Contraction of the pelvic floor muscles during abdominal maneuvers. Arch Phys Med Rehabil 2001;82(8):1081-8.
  3. Thompson JA, O’Sullivan PB, Briffa NK, Neumann P. Differences in muscle activation patterns during pelvic floor muscle contraction and Valsalva maneuver. Neurourol Urodyn 2006;25(2):148-55.