UN NICHO INESPERADO: EL MICROBIOMA URINARIO HUMANO

Microbioma humano urinario

Soraya Hijazi Vega

Medicina Física y Rehabilitación. Complejo Hospitalario Universitario de Albacete

Dados los avances en nuestra comprensión actual del microbioma humano, parece razonable proponer la existencia de comunidades microbianas en cualquier sitio del cuerpo que se encuentre con el mundo exterior. Sin embargo, el dogma de décadas de antigüedad de la esterilidad del tracto urinario (TU), particularmente en la vejiga, ha comenzado a reconocerse como una idea errónea.

El TU es el sitio de la infección bacteriana más común experimentada en adultos. La carga médica de las Infecciones del Tracto Urinario (ITU) es sustancial. La ITU afecta desproporcionadamente a las mujeres, con aproximadamente el 50% de las mujeres que experimentan una infección urinaria a lo largo de sus vidas. Si bien las infecciones urinarias son prevalentes entre las poblaciones jóvenes y sexualmente activas, el riesgo de ITU en las mujeres también aumenta con la edad, lo que lleva a un riesgo elevado en las mujeres posmenopáusicas y de edad avanzada.

Las infecciones urinarias pueden ser causadas por una variedad de bacterias y hongos, pero los patógenos más comunes son la Escherichia coli uropatógena, seguida de Klebsiella pneumoniae, Enterococcus faecalis y Proteus mirabilis.

La percepción de la población sobre el tratamiento de la ITU asume que es una simple cuestión de eliminar la infección con terapia antibiótica. Sin embargo, la resistencia a los antibióticos y/o alergia es frecuente, y las infecciones urinarias a menudo recurren, convirtiéndose en ciclos prolongados de infección, conocidos como ITU recurrente (ITUr), que reducen drásticamente la calidad de vida. Las infecciones urinarias que ascienden a los riñones pueden provocar pielonefritis y urosepsis potencialmente mortal. Algunos casos de ITU pueden durar décadas y, cuando son refractarios a la terapia con antibióticos, pueden requerir en última instancia la extirpación de la vejiga.

Los tratamientos actuales para las ITUs se basan principalmente en la terapia con antibióticos para eliminar el patógeno y lograr la esterilidad del TU. A pesar de los avances en la confirmación de la existencia del microbioma urinario, las estrategias antimicrobianas convencionales para el tratamiento de las ITUs no incluyen la preservación o restauración de la comunidad microbiana que existe en el estado sano del huésped. Esto puede deberse a que existe poco conocimiento funcional sobre cómo la microbiota urinaria confiere protección contra la infección. Sin embargo, se sabe que las comunidades microbianas residentes en muchos sitios del cuerpo desempeñan un papel crítico en la preservación de la fisiología y la salud del huésped. Las alteraciones en la microbiota residente se asocian con defectos en la salud del huésped, como la enfermedad inflamatoria intestinal, la vaginosis bacteriana, el cáncer y diversas enfermedades metabólicas.

Ahora se cree que las comunidades microbianas huésped y residente son componentes de un organismo compuesto más grande, el holobionte. Dada tal relación recíproca, los cambios en la fisiología del huésped o la ecología microbiana probablemente afecten al sistema en su conjunto.

El desarrollo de los estudios en marcha, se centran en esta comprensión de la ecología microbiana y genómica del microbioma urinario humano y cómo influye éste en la salud del huésped. Abre las puertas a nuevas estrategias tanto diagnósticas como terapéuticas de la ITU, especialmente focalizada en la microbiota presente en la orina femenina, siendo las ITUs una enfermedad que afecta a más de 150 millones de personas al año en todo el mundo.

Soraya Hijazi Vega

Medicina Física y Rehabilitación

Bibliografía

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