LA MUSCULATURA DEL SUELO PÉLVICO NO ES LA ÚNICA CULPABLE

Soraya Hijazi Vega

Medicina Física y Rehabilitación. Complejo Hospitalario Universitario de Albacete

El suelo pélvico no es el único culpable de la aparición de disfunciones perineales como son la incontinencia de orina o los prolapsos de órganos pélvicos. De hecho, no es infrecuente evaluar mujeres con muy buena fuerza de la musculatura del suelo pélvico y sin embargo sufren escapes de orina con la tos.

Es cierto que dentro de los tratamientos de primera línea para tratar la incontinencia recomendados por las principales guías de práctica clínica se encuentran el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico. El entrenamiento no debe centrarse únicamente en trabajar la fuerza del músculo, es necesario potenciar otras características musculares como son la resistencia, el tono basal y cuando debe contraerse. Esta última característica es fundamental ya que forma parte de lo que se denomina un entrenamiento funcional del músculo.

Cuando tosemos, nos reímos, levantamos un peso, saltamos o incluso un simple grito, la presión dentro del abdomen aumenta de forma súbita, y el suelo pélvico tiene que contrarrestar este aumento de presión intraabdominal para asegurar la continencia, realizando una contracción previa para estar preparado. Si se contrae después o durante una de estas acciones, puede que el mecanismo de continencia falle y se produzca un escape. Por lo tanto, un pilar básico en los entrenamientos de la musculatura del suelo pélvico es aprender a activar la musculatura antes que aumente la presión intraabdominal, en definitiva, lo que se denomina anticipación antes de realizar un esfuerzo.

Por otro lado, el tejido conectivo es un componente importante en nuestro organismo e igualmente se encuentra en mayor proporción que el músculo en el suelo pélvico. Un tejido conectivo muy laxo o debilitado o dañado por los partos puede predisponer a sufrir una disfunción perineal.

Para realizar una valoración correcta de los pacientes es preciso no sólo centrar la evaluación en el suelo pélvico. Es imprescindible realizar una valoración del diafragma, de la columna lumbosacra y de la musculatura abdominal. El suelo pélvico se encuentra íntimamente relacionado con estas estructuras y cualquier alteración en alguna de ellas puede repercutir en el periné. Una hipertonía en el diafragma, una cincha abdominal hipotónica o incompetente y una hiperlordosis lumbar pueden contribuir al desarrollo de estas disfunciones. Por lo tanto, es necesaria la evaluación completa de todas las estructuras implicadas, para poder abordarlas y enfocar los tratamientos desde un punto de vista global.

Soraya Hijazi Vega

Medicina Física y Rehabilitación

Entradas relacionadas

¿CUÁL ES EL MEJOR TRATAMIENTO PARA LAS HERMORROIDES SI FRACASA EL TRATAMIENTO CONSERVADOR?

¿CUÁL ES EL MEJOR TRATAMIENTO PARA LAS HERMORROIDES SI FRACASA EL TRATAMIENTO CONSERVADOR?

 La cirugía de las hemorroides es una intervención con muy mala fama por el conocido dolor postoperatorio, pero no siempre es así y existen...

TENGO HEMORROIDES ¿DEBO OPERARME?

TENGO HEMORROIDES ¿DEBO OPERARME?

Responder es esta pregunta puede ser sencillo pero no siempre lo es. Depende del tipo de hemorroides y de los síntomas que nos esten causando. Lo...