Cuando valoramos en nuestra consulta a pacientes con disfunciones de suelo pélvico, debemos empezar “la casa por los cimientos y no por el tejado”, es decir, comenzar modificando los hábitos mal aprendidos y las normas de higiene que hagan que nuestra vida sea más confortable.

Con respecto a la ingesta de líquidos,  debe evitar abusar de líquidos irritantes para nuestro sistema urinario, como son la cafeína, teína, alcohol, cacao, bebidas carbonatadas,… y sustituirlas por bebidas sin excitantes o agua. Esto no quiere decir que deba restringir la ingesta de líquidos, es más, le animamos a que tome unos 2 litros de líquido al día, en consonancia con lo que recomiendan las guías clínicas europeas. Si que debe tener en cuenta, que si interrumpe mucho su sueño la necesidad de orinar, evite tomar líquidos unas 2 horas antes de acostarse, para así mejorar la calidad del descanso nocturno.

                Evite la ropa interior ajustada porque puede crear un aumento de la presión intraabdominal y aumentar los episodios de incontinencia urinaria;  esta ropa interior ajustada también pueden irritarle el periné. Cambié su ropa interior mojada cada vez que lo necesite y evite productos de higiene íntima perfumados. Si precisa usar compresas o salvaslip, cámbielos también cada vez que los ensucie.

            La actividad deportiva es algo que a muchos de nuestros pacientes les preocupa, y ahondaremos más en este tema en post futuros, pero en términos generales, si no es una persona deportista, y quiere adentrarse en este mundo, evite deportes de impacto, tales como los abdominales clásicos, correr, aerobic,… y realice deportes que no aumenten la presión intraabdominal, como la natación, caminar o el ciclismo. Con respecto al pilates y/o yoga, realícelo con personal cualificado y de la manera más individual posible, ya que pueden aumentar la presión abdominal si no se realiza de manera correcta.

            ¿Cada cuanto tiempo debe acudir a orinar? Durante el día debe acudir unas 6-8 veces a orinar (cada 2-3 horas), y durante la noche no debe levantarse a orinar, aunque si es verdad que tras la menopausia se puede considerar normal acudir una  vez.  Más importante si cabe, que esta frecuencia miccional explicada, es el realizar un buen vaciado de la vejiga  para evitar residuos miccionales. Ya hemos explicado en post anteriores la necesidad de NO REALIZAR PIPI STOP.

            Cuando tenga ganas imperiosas de orinar, mantenga la calma y no corra buscando un aseo. Permanezca tranquilo, haga 10 contracciones rápidas con su suelo pélvico y aproveche el momento en el que las ganas ceden para buscar un aseo. Con respecto a la urgencia defecatoria, sigas las mismas pautas, pero realizando una contracción sostenida con su esfínter anal.

            Si tiene que coger peso o realizar un esfuerzo (toser, reir, estornudar, saltar), contraiga su musculatura de suelo pélvico antes del mismo y durante todo ese esfuerzo.

                Coma tranquilo y sin prisas, ya que esto dificulta la digestión. Evite mezclas de alimentos, comidas copiosas y picantes, así como las salsas.  Si podemos elegir, tome alimentos ricos en fibras, frutas y verduras crudas.

Por último, si tiene que defecar, busque una rutina diaria, generalmente mejor tras una de las principales comidas, y siga los consejos que próximamente explicaremos en el post donde hablaremos acerca de un buen pujo defecatorio.

Con todas estas pautas, notará que su salud pélvica mejora.

Carmen Urbaneja Dorado

Medicina Física y Rehabilitación