Muchas personas a medida que cumplen años, invierten tiempo y ganas en combatir un abdomen que tiene tendencia a abombarse y/o a descolgarse. Un abdomen que se inflama cuando comemos ciertos alimentos, con el estreñimiento, con el sedentarismo. A veces está abombado de forma permanente como es en la obesidad, o incluso hay hombres que aunque sean delgados presentan un abdomen prominente, lo que denominamos obesidad troncular. En otras ocasiones se abomba de forma transitoria como sucede durante el embarazo. Pero en general, el abdomen abombado es un combate interminable para ciertas personas que prueban con las dietas, sobres, infusiones, medicamentos y sobretodo con el ejercicio… de forma incansable para intentar combatir su abdomen rebelde.

Pero… ¿Por qué es importante la pared abdominal? ¿Qué relación tiene con el suelo pélvico?

Pues os voy a hablar de uno de mis temas favoritos: EL ABDOMEN. Me encanta poder contaros detalles del abdomen, porque incluso para mí misma, ha sido un descubrimiento a lo largo de los años como profesional del suelo pélvico. Voy a detenerme en explicaros conceptos básicos en este post, para ir desarrollándolos poco a poco en futuras entradas y que entendáis mejor la implicación del abdomen en las disfunciones de suelo pélvico.

La Cavidad Abdominal

A partir de este momento, vamos a ver el abdomen como una cavidad. Como todas las cavidades tiene un continente y un contenido. El continente lo forman estructuras óseas y musculares. Los límites en su parte superior los conforman el músculo diafragma torácico y la parte inferior de la caja torácica. La pared anterior y lateral la componen los abdominales, en su parte más inferior y lateral el músculo cuadrado lumbar, el límite posterior son las vértebras lumbares y dorsales bajas. El límite inferior de la cavidad abdominal lo forma la pelvis y al fondo el suelo pélvico (SP). El contenido son las vísceras abdominales, como son el intestino principalmente, los riñones, el hígado, el bazo, el estómago, el páncreas…

La Pared Abdominal

Los músculos laterales que forman la pared abdominal son de fuera a dentro, los músculos oblicuo externo (OE), oblicuo interno (OI) y en el plano más profundo, el músculo transverso del abdomen (TrA). Los músculos rectos anteriores (RA) forman la pared anterior abdominal junto al pequeño musculo piramidal del abdomen en su parte más inferior.

Función abdominal

La musculatura abdominal posee la característica de participar en diversas funciones. La función esquelética, la visceral o de contención de vísceras intraabdominales, la respiratoria, la evacuatoria, participando en la micción, la defecación y el parto, el rol postural y la estabilización lumbopélvica son las principales implicaciones funcionales de la musculatura abdominal.

¿A que no os imaginabais que la pared del abdomen tiene 8 funciones y a cada cual más importante?

Esto quiere decir que si tenemos cualquier debilidad en la pared abdominal, o sobrepeso que nos abomba el abdomen, o hemos estado embarazadas una o varias veces, o tenemos diástasis abdominal o nos ha quedado una o varias cicatrices de cirugías (apendicitis, cesáreas, cirugía ginecológica…etc), o simplemente un abdomen “fofo”, podremos predisponer a nuestro suelo pélvico a un riesgo para que altere su función normal.

La parte más implicada con el suelo pélvico, es la parte del abdomen desde el ombligo para abajo, es decir, hacia el pubis. Cuando trabajamos los abdominales con ejercicios clásicos tipo “crunch”, estamos abombando más esta parte inferior. Por lo tanto, no serían los ejercicios abdominales recomendables en el caso de que tuvieras algún problema en el suelo pélvico. Sólo estaría bien realizarlos en el caso de que tu pared abdominal estuviera perfectamente firme y no se abombara.

Os iré contando más sobre la pared abdominal y el suelo pélvico en próximos posts. Estoy segura de que os va a encantar como a mí y descubriréis una parte de vuestro cuerpo tan importante y por qué tenemos que trabajar el abdomen con ejercicio físico específico.

Soraya Hijazi Vega

Medicina Física y Rehabilitación

Bibliografía

  1. Neumann P, Gill V. Pelvic floor and abdominal muscle interaction: EMG activity and intra-abdominal pressure. Int Urogynecol J Pelvic Floor Dysfunct 2002;13(2):125-32.
  2. Junginger B, Baessler K, Sapsford R, Hodges PW. Effect of abdominal and pelvic floor tasks on muscle activity, abdominal pressure and bladder neck. Int Urogynecol J 2010;21(1):69-77.