La perdida involuntaria de heces es un problema infradiagnosticado ya que los pacientes que la sufren en muchas ocasiones no se atreven a consultarlo porque les da vergüenza abordar el problema. Si la Incontinencia Urinaria es un problema para la salud y para la calidad de vida de los pacientes, la Incontinencia fecal lo es aún más.

En este post vamos a hacer una primera aproximación a esta disfunción de suelo pélvico.

La incontinencia fecal (IF) es la perdida involuntaria de heces sólidas o líquidas y la Incontinencia anal es la perdida involuntaria de heces y gases.

Las causas pueden ser múltiples y van a variar según la edad, sexo, presencia de enfermedades neurológicas y psiquiátricas.

De manera generalizada podemos decir que hay varias situaciones o condiciones que pueden llevar a padecer una IF.

  • Debilidad del esfínter anal, el esfínter anal es un músculo que puede dañarse por causas traumáticas como en el parto, en cirugías de hemorroides, cirugía de  fistulas.; o por causas no traumáticas como enfermedades neurológicas o que afectan a los nervios periféricos (esclerosis múltiple, diabetes mellitus…)
  • Disminución de la capacidad rectal, ¿Qué quiere decir esto? Se trata de una menor capacidad del recto para almacenar las heces, lo que puede producir incontinencia aunque la función del esfínter sea correcta. Los pacientes con disminución de la capacidad rectal, lo que conocemos como distensibilidad, tienen síntomas de aumento de frecuencia (número de veces que van al baño) y de urgencia .Este problema suele ser debido a una inflamación del recto por ejemplo con el tratamiento de radioterapia o enfermedad inflamatoria intestinal como la Enfermedad de Crohn y también en cirugías de resección rectal o colónicas debido a tumores.
  • Falta de sensibilidad a nivel rectal ¿porque sucede? Determinadas enfermedades neurológicas y hasta el propio estreñimiento, pueden alterar la sensibilidad a nivel rectal y que el paciente “no note” que tiene heces en el recto, algo que puede darse en enfermedades neurológicas como diabetes mellitus o Parkinson.

A veces no se identifica claramente la causa, incluso un estreñimiento crónico puede ir lesionando  poco a poco el nervio pudendo (que es el nervio que lleva la información al esfínter anal )  y puede ser la causa de la incontinencia.

En los niños y en los ancianos sobre todo institucionalizados es muy típica la impactación fecal como causa de la incontinencia.

Habitualmente el problema es una suma de varias o todas las situaciones que hemos descrito.

Como profesionales en salud pélvica creemos que es importante sensibilizar sobre lo infradiagnosticado de esta patología y animar a los pacientes que la sufren a consultar porque aunque es una patología crónica y de difícil manejo en muchas ocasiones medidas conservadoras pueden mejorar la calidad de vida de estos pacientes.

María García Bascones.

Medicina Física y Rehabilitación.

Referencias:

  • Mínguez Pérez M, Benages Martínez A. Calidad de vida en los pacientes con incontinencia anal. Gastroenterologia y Hepatologia. 2004. (27): 39-48.
  • Mensese SB, Almario CV, Spiegel BMR, Chey WD. Prevalence of and factors Associated with fecal incontinence: results from a population based survey. Gastroenterology 2018;154;1672.
  • Saldana Ruiz N, Kaiser AM. Fecal Incontinence. Challenges and solutions. World J Gastroenterol 2017;23:11.