OPCIONES TERAPÉUTICAS PARA LA NEUROPATÍA DEL PUDENDO:

   La neuropatía del pudendo, puede consultar en el post “Cómo sospechar y diagnosticar una neuropatía del pudendo”, es susceptible de un abordaje multimodal, teniendo varias opciones terapéuticas a la hora de planificar un tratamiento:

 -Fármacos: Los inhibidores de recaptación de la Serotonina, los antidepresivos tricíclicos o los antiepilépticos son muy útiles en el manejo de la neuropatía del pudendo.

   Hay que tener en cuenta, que la mejoría no es inmediata y hay que advertir a los pacientes de que puede pasar un tiempo hasta alcanzar la dosis terapéutica requerida y que pueden no producir la eliminación completa del dolor y precisar otro tipo de terapias coadyuvantes.

-Bloqueos nerviosos: Se realiza mediante anestésicos/analgésicos aplicados de forma local en distintas localizaciones anatómicas por las que pasa dicho nervio. Es importante la localización previa mediante referencias anatómicas y en la actualidad se utiliza la ecografía para visualizar el nervio y realizar la infiltración, se puede repetir la infiltración cada 4-6 semanas. Su efecto es limitado en el tiempo y no deben ser el único recurso de tratamiento.

-Toxina botulínica: Es muy útil para el síndrome miofascial asociado a la neuropatía del pudendo, sobre todo a nivel del músculo obturador. De hecho, el obturador es un musculo comúnmente involucrado en esta patología, ya que forma parte del canal por dónde transcurre el nervio (canal de Alcock) y si hay compresión a dicho nivel, disminuir la hipertonía hará que descienda la presión a nivel del nervio y cobren sentido un abordaje mediante rehabilitación e inyección de toxina botulínica.

En general estas tres opciones terapeúticas se pueden realizar de forma escalonada o de forma simultánea, ya que dependerá de la clínica del paciente y del tiempo de evolución del atrapamiento. Este tipo de técnicas se pueden llevar a cabo en las unidades de Rehabilitación de suelo pélvico y en las Unidades de dolor. Es importante también, el tratamiento manual que realiza el fisioterapeuta en el caso de síndrome miofascial asociado y para reentrenar la musculatura a medida que disminuye el atrapamiento.

-Cirugía: El procedimiento quirúrgico se denomina neurólisis.  Mediante distintos abordajes, se eliminan las adherencias que rodean al nervio, para mejorar su función e intentar mitigar el dolor del paciente. No cabe duda, que el abordaje quirúrgico es el último eslabón de terapias que se debe indicar cuando el resto no han funcionado.

Dra María Antonia López Rubio.

Ginecóloga.

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