La próstata es una glándula masculina alojada en el tracto urinario inferior. Es atravesada por el conducto de la orina (uretra) y participa en la producción del semen. Generalmente a partir de los 40 años de edad se suele producir un aumento de tamaño de una parte de la próstata, concretamente la que permite que la orina salga al exterior, produciendo un estrechamiento del conducto urinario que se puede manifestar en dificultad para la micción.

¿Cuál es el origen de este crecimiento?

El origen de este crecimiento no está del todo esclarecido, pero está en estrecha relación con cambios hormonales en el varón e íntimamente relacionado con la edad. Es independiente del cáncer de próstata, pero ambas entidades pueden aparecer a la vez en un hombre.

El diagnóstico de la HBP (Hiperplasia Benigna de Próstata).

El diagnóstico de la HBP se basa en en la correcta identificación y cuantificación de los síntomas del tracto urinario inferior (STUI), en la exploración física a través de la inspección digital transrectal (tacto rectal) y el uso de exploraciones complementarias cuando sean pertinentes.

Probablemente la exploración complementaria más conocida y que más dudas genera  al usuario es el Antígeno Prostático Específico o PSA. Se trata de una proteína producida única y exclusivamente por la próstata, que es secretada al torrente sanguíneo. Por tanto, podemos medir su concentración en un análisis de sangre. Una próstata que va aumentado de tamaño (como en la HBP) produce lentamente más cantidad de esta proteína y su concentración en sangre aumentará, por tanto, es útil como marcador pronóstico de la evolución de la hiperplasia benigna de próstata.

No obstante, esta proteína puede variar su concentración en sangre también en otras situaciones como puede ser el cáncer de próstata. En este caso el aumento suele ser más rápido y los valores totales progresivamente más altos. El cáncer de próstata en las etapas iniciales suele ser asintomático. Siempre que se sospeche la presencia de un cáncer de próstata habrá que realizar una biopsia de la glándula.

Las infecciones de la próstata (prostatitis agudas) y las exploraciones del tracto urinario inferior del varón (cistoscopia, sondaje o biopsia), también pueden alterar su concentración, que volverán a valores normales pasado un periodo de tiempo y/o tratada la infección. En esta situación cobra vital importancia la valoración de la clínica (síntomas del tracto inferior y fiebre en el caso de las infecciones) y los antecedentes del paciente.

Entonces la pregunta razonable sería, ¿cuándo debe realizarse el PSA a un varón?

La determinación del PSA en los varones asintomáticos con el fin de hacer una detección precoz del cáncer de próstata en muy controvertido. A día de hoy, no queda demostrado que esta sistemática disminuya la mortalidad por cáncer de próstata, pero sí se ha observado una disminución del diagnóstico en fases avanzadas, donde no hay tratamientos curativos.

La Asociación Europea de Urología (EUA) la recomienda para el diagnóstico precoz del cáncer de próstata individualizando cada caso con respecto al riesgo de padecer la enfermedad, siempre en varones con buen estado general, una expectativa de vida de al menos 10 años y que hayan sido correctamente informados.

Para poder interpretar adecuadamente estos análisis, debemos conocer cuales son los valores normales, ya que estos varían según la edad. Así:

40-49 años: PSA normal < 2,5 ng/ml.

50-59 años: PSA normal < 3,5 ng/ml.

60-69 años: PSA normal < 4,5 ng/ml.

70-79 años: PSA normal < 6,5 ng/ml.

Cuando el PSA está entre el límite de la normalidad y 10 ng/ml, el facultativo debe utilizar otros parámetros analíticos y la exploración física para valorar el motivo del aumento de la concentración. En el caso de que se sospeche una elevación transitoria se hará una nueva determinación a partir de las 3 semanas (tiempo mínimo que debe transcurrir para que la proteína sea procesada por el organismo y vuelva a concentraciones normales). Valores por encima de 10 ng/dl siempre se consideran anormales.

Jesús Martínez Ruiz

Médico especialista en Urología