María García Bascones

Medicina Física y Rehabilitación

¿Quién no ha tenido alguna vez etapas de estreñimiento?

Bien, pues por desgracia, para muchas personas el estreñimiento es algo más que un compañero del día a día, se convierte en algo crónico y acaba siendo su enemigo diario.

Entre un 2% y un 28%, según las fuentes consultadas, de la población general presenta estreñimiento. Las cifras son tan variables porque a veces la propia definición de estreñimiento varía, pero básicamente consiste en la presencia de heces escasas, secas, esfuerzo o dificultad al defecar. Aunque realmente si preguntáramos a los pacientes sin seguir los criterios médicos de la definición, hasta el 79% de la población se definiría como estreñido.

Es más frecuente en mujeres y su incidencia aumenta con la edad,  está claramente relacionado con el envejecimiento. Como en muchas otras patologías se ha demostrado su relación con el sedentarismo, la obesidad, factores educativos, ansiedad, depresión…

Por su puesto antes de diagnosticar a una persona de Estreñimiento crónico funcional es necesario que el médico haya descartado otras patologías orgánicas que puedan producirlo, algo que con una historia clínica detallada con registro de los antecedentes familiares y una exploración física completa puede ser suficiente. La necesidad o no de solicitar pruebas complementarias vendrá de la mano de dicha historia clínica y exploración física.

La mayoría de los pacientes responden bien a las llamadas medidas higiénico-dietéticas y tratamientos convencionales, pero cuando esto no ocurre, hay que valorar correctamente en qué paciente puede ser necesario solicitar estudios funcionales y plantear tratamientos más específicos. Y es en este punto donde aparece el médico rehabilitador.

En muchas ocasiones ese estreñimiento funcional es secundario a  trastornos que afectan de manera selectiva a la región anorrectal o el suelo pélvico produciendo  dificultad para  la evacuación, que  asocian  esfuerzo defecatorio excesivo, dolor anal y sensación de evacuación incompleta. Entidades como debilidad de suelo pélvico, rectoceles (el recto desciende por la vagina), cirugías de suelo pélvico (histerectomía, hemorroidectomía, fisuras…) pueden ser la causa o en alguna ocasión la consecuencia del estreñimiento.

Nuestro trabajo  se centra en detectar bien cual es el “síntoma principal o guía“ (si no lo ha hecho ya otro especialista) y enfocar adecuadamente si parte del problema está en la función del suelo pélvico.

Aunque el paciente haya sido ya instruido en las medidas higiénico dietéticas creemos que es básico, volver a explicar en qué consiste la patología. Es importante utilizar tiempo de la consulta en este aspecto y  que el paciente se implique en su problema. Es fundamental recordar la necesidad de realizar un ejercicio regular,  incrementar el contenido de fibra en la dieta, la ingesta de líquidos abundantes (1,5-2 litros/24 h) y el beneficio de llevar un horario regular para la defecación (especialmente después del desayuno) y también el perjuicio que significa  evitar  el deseo consciente de la evacuación. Otro aspecto muy importante es adoptar una correcta postura para defecar, apoyando los pies en una banqueta que nos deje las rodillas algo más altas que las caderas, lo cual va a favorecer el cambio del ángulo anorectal, haciendo más sencilla la salida de las heces, de igual modo hace que la musculatura abdominal trabaje mejor sincronizada con el suelo pélvico a la hora de defecar. 

En ocasiones observamos que uno de los factores implicados en el problema es la contracción inadecuada de la musculatura del suelo pélvico en el momento de la defecación y /o la falta de  coordinación con la musculatura abdominal. Detectar este aspecto e intentar tratarlo es un desafío.

Por tanto mujeres y hombres estreñidos, hay que combatir diariamente a ese gran enemigo con algo tan sencillo y efectivo como el ejercicio físico, la dieta adecuada, la ingesta hídrica y la postura correcta para defecar… y si todo esto falla o no es suficiente… ya os contaremos qué podemos hacer desde una Consulta de Rehabilitación de Suelo Pélvico con el estreñimiento y hablaremos de muchos consejos más.

María García Bascones

Medicina Física y Rehabilitación

Referencias:

  • Hayat U, DuguM M, Garg G. Chronic constipation: update on management. CLeve Clin J Med.2017; 84(5)397-408