En este post hablaremos de la copa menstrual, salud perineal y suelo pélvico. La copa menstrual es cada vez más elegida por mujeres como alternativa a compresas y tampones. Muy “de moda” hoy en día, aunque los primeros modelos datan de principios del siglo XIX.

La copa menstrual es un dispositivo en forma de campana, que se introduce en la vagina durante la menstruación para recoger el flujo menstrual.

Entre sus principales beneficios:

– La mujer toma conciencia de una de las partes de su cuerpo más olvidada, su anatomía perineal. Conoce más su ciclo menstrual, cantidad y color de su flujo, lo que aporta valiosa información.

– No es absorbente (el tampón, sí), por lo que no altera la flora vaginal, ni flujo, y no produce sequedad vaginal. Están fabricadas de silicona o plásticos de grado médico o látex, libres de blanqueantes y productos químicos que puedan ser absorbidos por la mucosa vaginal, alterando nuestra salud.

– Se indica su uso hasta 12 horas, por ello resultan muy cómodas para llevarlas largo tiempo y no requiere su extracción continuamente para vaciarla, ya que su capacidad es de unos 30 ml. Por esto último, dan seguridad para practicar determinados tipos de actividad física y para bañarse en el mar o piscinas.

– Previenen la irritación vulvar, cistitis o candidiasis, frecuentes en ocasiones por el mal uso de compresas.

– Son la alternativa más ecológica. La vida media de la copa menstrual es de 10 años. Aproximadamente 100.000 millones de compresas y tampones son desechados en el mundo, generando un gran impacto medioambiental.

Por otra parte, cuales son las desventajas a tener en cuenta, aunque más que desventajas son cuidados y atenciones:

– Para usar la copa, se debe acertar con el tamaño y modelo. Se necesita un buen tono basal y de carga del suelo pélvico. Además, es importarte colocarla correctamente para que no genere dolor, disconfort perineal o se produzcan pérdidas.

– La extracción de la copa no es fácil, es cuestión de “maña” y cogerle el truco.  Hacerlo bien es fundamental, ya que, al hacer ventosa, produce una especie de succión y puede debilitar nuestro suelo pélvico. No se ha evidenciado el uso de la copa asociado a prolapso de órganos pélvicos.

– Las copas están contraindicadas en caso de: incontinencia urinaria o fecal, prolapso de órganos pélvicos, dispareunia (dolor en las relaciones sexuales), episiotomías recientes y/o dolorosas, y dolor pélvico.

Es necesario mantener una correcta higiene de la copa y su utilización adecuada, para prevenir infecciones.

En la literatura científica aparece algún caso aislado que relaciona el uso de la copa con el Síndrome del Shock Tóxico (trastorno muy poco frecuente causado por un toxina producida por bacterias tipo estafilococos), también producido por el uso de tampones.

Hay otras alternativas muy interesantes a la copa, tampones y compresas convencionales; también compresas, tampones y salva-slips de algodón 100% orgánico o tela, discos y braguitas menstruales.

Con todo ello, sí decides usar la copa ponte en manos de un profesional de la salud perineal para que valore tu caso y te instruya en su uso correcto. Y recuerda, cuidar tu salud perineal es cuidar de tí misma.

Belén González García

Fisioterapeuta especializada en suelo pélvico