En España aproximadamente el 30% de los cánceres diagnosticados tienen su origen en la mama. Su incidencia, es decir, el número de casos diagnosticados por año va en aumento y según el Grupo de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM) este crecimiento  puede explicarse por diversos factores, entre ellos el avance de las técnicas de diagnóstico precoz del cáncer y el aumento de la esperanza de vida.

La mayor parte de los cánceres de mama suceden en la postmenopausia. Si la mujer es tratada antes de la menopausia puede presentar una menopausia precoz producida o acelerada por diferentes tratamientos para el cáncer, como puede ser la quimioterapia, algunos fármacos utilizados para el tratamiento o incluso la cirugía de ovarios y trompas en determinadas pacientes.

Antes de seguir avanzado vamos a recordar que es la menopausia; se define según la Sociedad Internacional de la Menopausia como el cese permanente de la menstruación debido a la disminución de la producción de hormonas por el agotamiento de los folículos de los ovarios, es decir de los encargados de producir los óvulos.

Por lo tanto, en el cáncer de mama de una manera u otra se van a producir una serie de síntomas secundarios a esa menopausia y varios de ellos tienen que ver con el suelo pélvico, como son los síntomas genitourinarios de la menopausia y síntomas en la esfera sexual.  Otros síntomas muy frecuentes y motivo de consulta tanto en la Consulta del Medico Rehabilitador como del Ginecólogo, son los síntomas vasomotores (los famosos sofocos), la osteoporosis y el dolor musculoesqueletico.

María García Bascones

Medicina Física y Rehabilitación